verdades calientes

NATURALEZA-1950: EDUCACION VERDE EN LAS ESCUELAS.

miércoles, 1 de agosto de 2012

EL SUFRAGIO EN ELECCIONES MUNICIPALES AVALA LOS FRAUDES ELECTORALES DE ROBERTO RIVAS.



El 19 de Julio de 1979 el pueblo se unió a las caravanas que por los cuatro costados ingresaban a la gran ciudad capital para dar por terminada la dictadura de Somoza, ese día se ponía fin a más de 40 años de tiranía.
El pueblo festejaba y los “compas” eran alzados en hombros y recibidos como héroes; decir “sandinismo” era sinónimo de valentía, coraje y de un nuevo amanecer, lo que poco a poco se desvirtuó hasta llegar a convertirse en algo fraudulento e inconstitucional, en la aparición de una nueva clase social rica y poderosa que en nombre del mismo pueblo lo oprime.
Los principios y valores de la revolución fueron traicionados y se instauró una nueva dinastía familiar, en la que “los hijos del poder” de la pareja gobernante ocupan puestos claves en la propaganda y en los planes de la conservación del poder mediante la imposición y la propaganda masificadora y un neo-dictador que superó al que un día se combatió; además de una mujer practicante del esoterismo, práctica que subyuga al pueblo al oscurantismo y a la falta de bendición. Por eso, yo mantengo lo siguiente: Somoza y Ortega no son la misma cosa, Ortega superó a su antecesor en todos los aspectos y emerge como un nuevo monarca, en lo que es y cree ser poseedor, una finca familiar, la otrora República de Nicaragua.
El nuevo poder se fortaleció, en sus principios vinieron expertos y profesionales de todo el mundo, eran especialistas en todas las ramas y se pusieron a trabajar en el engranaje de aquel sistema. Muchos países enemigos del derrotado dictador, habían apoyado este proyecto desde sus inicios y le estaban dando al gobierno, la asistencia ofrecida. Hoy goza además de las alianzas de antaño, de los “favores” derivados del negocio del petróleo y de su estrecha relación con Chávez, formando con él y con otros países sudamericanos el “gran eje anti-imperialista”.
Poco a poco el partido gobernante hizo sus respectivas purgas en sus filas y surgió con el tiempo un nuevo partido político. La guerra y sus secuelas dieron lugar a la participación democrática y el partido en el poder perdió en varias elecciones.
Poco a poco Ortega se dio cuenta de las debilidades de la oposición y mediante pactos y compras de conciencias y voluntades llegó a ganar un período de gobierno más, en el cual no alcanzó la cifra estimada por la democracia de un 50% más uno, sino el que se estableció mediante acuerdos comprados de un 35% o un 5% más sobre su más cercano contendor, de esa forma logra un triunfo partidario derivado del pacto sobre una oposición dividida y con varios candidatos.
Para el 2011, Ortega de manera inconstitucional, ya que se lo prohibía el art. No.147 de la Constitución de la República, se prepara y lanza como candidato oficial de su partido y de manera fraudulenta y en contubernio del CSE, en unas elecciones compradas y vendidas, se autoproclame Presidente de Nicaragua, ocupando dicho cargo de manera impositiva y dictatorial, con la consabida protesta del pueblo y su respectiva opresión
Ahora, para este año se ha convocado al pueblo a elegir a sus autoridades municipales, pero ante la falta de garantía, de transparencia de las mismas y ante el hecho de fraudulencia de las pasadas, el pueblo se tiene que abstener a votar y mediante la “no participación” darle un duro golpe a la neo-dictadura: el hacerlo significaría legitimar un fraude, avalar a un dictador y pecar de idiotas ante la eventualidad de un fraude anunciado, en la que los “votos ya están contados”.

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