verdades calientes

NATURALEZA-1950: EDUCACION VERDE EN LAS ESCUELAS.

sábado, 30 de abril de 2011

APRENDIZAJE CON CALIDAD EN LA EDUCACION.

APRENDIZAJE CON CALIDAD EN LA EDUCACION.: "
Si es grande la preocupación que muestran amplios sectores del país para que las políticas educativas lleguen a desplegarse en toda su amplitud y concreción, no ha de ser menor su interés para que lo que aprendan los educandos, sea importante, significativo y útil para ellos como personas y para su integración al desarrollo del país. Tal preocupación y ocupación debiera, de manera especial, corresponder a todos los subsistemas educativos, siendo que el objetivo central de toda educación ha de centrarse en lograr aprendizajes de calidad.

Son numerosas y legítimas las expresiones y demandas institucionales y sociales que atribuyen a la educación gran responsabilidad, ubicadas, por lo general, en aspectos cuantitativos, presupuestarios, de cobertura, retención y promoción estudiantil. Pareciera que, cumplidas estas demandas, lo demás vendrá por añadidura. Raramente se aprecia en tales reclamos necesarios, el papel que deben jugar los aprendizajes de calidad.

Es más, si bien los currículos insisten en contenidos, competencias y ejes transversales, resulta casi imposible identificar en ellos, pistas, recomendaciones o propuestas para enseñar al alumnado a estudiar y aprender comprendiendo. Se trata de enseñarle a aplicar estrategias que contribuyan a que su aprendizaje sea de calidad. Al parecer, se da por un hecho que ya saben estudiar y aprender, y que los educadores se debieran limitar a enseñar contenidos, pero no enseñar a aprender. Si bien han sido recogidos por las instituciones educativas los aportes del socioconstructivismo, como modelo a seguir en el proceso de enseñar-aprender-evaluar, los hechos y resultados parecen distanciarse de tales intencionalidades.

La educación en competencias ha ingresado a todos los niveles educativos con mayor o menor intensidad y claridad. Tal esfuerzo e interés merece ser reconocido, en tanto las instituciones educativas, de todos los niveles, las tratan de incorporar como modelo de actuación y baluarte de su modernidad. No obstante, un análisis elemental posibilita identificar la brecha existente entre una sana concepción de competencia educativa y el diseño curricular correspondiente, produciéndose un divorcio profundo entre el discurso educativo, la realidad del aula y el desempeño práctico. En suma, se han revestido los antiguos objetivos con el ropaje de competencias, sin renunciar a la atomización y disgregación, muy propia de aquellos, al atomizar y separar, en compartimentos estancos, los aprendizajes declarativos, de habilidades y valores que las competencias deben integrar. Tal desintegración histórica, que resiste a cambiar, tiene consecuencias profundas en todos los niveles educativos y en la sociedad misma, en tanto el desempeño competente que requiere la unidad íntima de estos tres componentes, no se llega a evidenciar.

El fruto que se recoge de esta semilla sembrada se expresa en el fracaso estudiantil al ingresar a la universidad, el abandono y fracaso escolar y universitario en todos los subsistemas educativos, y el reclamo de las empresas por la deficiente preparación de quienes demandan un trabajo. El telón de fondo, a la vez que causa de este fenómeno, se sitúa en aprendizajes memorísticos y mecánicos, con débil significado y comprensión, ajenos a la realidad y demandas del contexto y de su aplicación útil, con un perfil eminentemente teórico, huérfano de asiento firme en su aplicación útil a la realidad de los educandos y futuros profesionales.

Los aportes que las ciencias neurocognitivas proporcionan a la educación y al aprendizaje, en particular, posibilita transitar de una concepción socioconstructivista del aprendizaje a otra visión aún más potente, como es la del Aprendizaje Generativo o Aprendizaje Total. Este aporte abre una perspectiva más integral del aprendizaje, en tanto la educación debiera desarrollar, no sólo el hemisferio izquierdo del cerebro, sino también al derecho, incorporando no sólo aprendizajes propios de la inteligencia cognitiva, sino también de la inteligencia emocional, aportando, de esta forma, al desarrollo del Cerebro Global. Se trata de encontrar el equilibrio entre la razón y el corazón, el saber cognitivo y el emocional. Esta visión se completa, al superar el énfasis en desarrollar una sola inteligencia, debiéndose equilibrar el desarrollo de todas las inteligencias múltiples.

Los ingredientes fundamentales que aportan al aprendizaje de calidad, desde esta perspectiva, se traducen en atributos como los siguientes:

-Ser capaz de activar todo nuestro organismo corporal.

-Activar el Córtex Cerebral a partir de la dinamización de los cinco sentidos, los que interactúan entre sí y con el cerebro.

-Lo que se aprende debe ser tan significativo que sea capaz de crear en el cerebro nuevas redes neuronales, las que se refuerzan al repetir este tipo de experiencia. Ante una experiencia de aprendizaje que se relacione con estas redes creadas, se mejora, aún más, el aprendizaje obtenido.

-Al aprender así se asimilan y desarrollan estructuras mentales, no simples conocimientos.

-El sujeto está activo, se siente implicado en la construcción, frente a posturas pasivas de copiar o simplemente asimilar lo que se le enseña.

-Los resultados son más internos, profundos, en tanto se aprende a pensar, a razonar, frente a la presión externa que simplemente responde a “aprobar” o “obtener buenas calificaciones”. Se trata de aprendizajes de tal impacto que cambian la vida del educando.

-Estos cambios profundos influyen en la forma de pensar y actuar del sujeto, trascendiendo cambios superficiales preocupados por resultados externos."

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