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sábado, 5 de febrero de 2011

OPINIONES FRUSTADAS DE TRES NOVEL DE LITERATURA SOBRE NICARAGUA.

OPINIONES FRUSTADAS DE TRES NOVEL DE LITERATURA SOBRE NICARAGUA.: "
En menos de treinta años, tres diferentes Premios Nobel de Literatura han dedicado en sus discursos de aceptación del galardón especial atención a la situación política nicaragüense.
Los discursos de cada uno de ellos han pasado de un claro respaldo a quienes organizaron el derrocamiento de la dictadura somocista, a criticar la “arrogancia” y las “contradicciones” en la que cayeron sus líderes y la alerta de que, en un futuro cercano, Nicaragua se convierta en un pozo de intolerancia y se instaure una dictadura.
Uno defendió al país como ejemplo a seguir, el otro desenmascaró a sus líderes por haber embaucado a los mismos nicaragüenses y, el último, señaló el peligro de que la situación política en Nicaragua siga empeorando.
El primer escritor que se refirió a Nicaragua fue el colombiano Gabriel García Márquez. En 1982 dijo que, para ese entonces, América Latina había experimentado cinco crueles guerras y 17 golpes de Estado, haciendo especial énfasis en los casos de Nicaragua, El Salvador y Guatemala, donde habían fallecido 100 mil civiles en conflictos bélicos y debido a las respectivas dictaduras de estas naciones.
El segundo fue el fallecido escritor británico Harold Pinter, quien en el 2005 aceptó el Premio Nobel de Literatura recordando que el pueblo nicaragüense derrocó al régimen somocista “con una impresionante revolución popular”.
Sin embargo, Pinter quien durante la década de los ochenta varias veces visitó Nicaragua, admitió que los líderes sandinistas desde ese entonces “tenían una claro componente de arrogancia y su filosofía política contenía un cierto número de elementos contradictorios”. En su discurso se refirió ocho veces a Nicaragua y en cada oración puso como ejemplo a su gente, pero no a sus líderes.
El último que dedicó unas palabras a Nicaragua fue el peruano Mario Vargas Llosa, quien durante la aceptación del Premio Nobel de Literatura 2010, calificó al gobierno actual como una “seudodemocracia populista y payasa”.
La declaración es la más breve de todos los escritores, pero a la vez la más fuerte. Sin embargo, quienes creen que sus palabras están llenas de odio, se equivocan. Tanto García Márquez como Pinter y Vargas Llosa han hecho énfasis en Nicaragua porque preocupa a nivel mundial lo que pasa en la historia de este modesto país, que una vez tuvo la oportunidad de convertirse en una nación con justicia social, pero lo que hubo fue un atraco a las esperanzas de millones de personas y, hoy, el atraco se convierte en robo a gran escala.
En estos años pasados nos hemos dado cuenta que al presidente Daniel Ortega lo único que lo diferencia del ex presidente Anastasio Somoza Debayle es que no tiene (aún) un aparato represor como la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería porque todo lo demás lo ha heredado de Somoza, con una identificación igual a la que tienen los gemelos.
Tanto el gobierno del ex presidente Arnoldo Alemán como el de Ortega se han caracterizado por rodearse de una hampa demagógica especializada en saquear los bolsillos de los nicaragüenses y copar las instituciones del Estado con personajes que avalan cada operación de robo y blanqueo de dinero.
Este año nosotros tenemos una oportunidad para corregir el rumbo del país. Todavía no es tarde. Es cierto que nos equivocamos con Alemán y Ortega, pero no deberíamos quedarnos más de brazos cruzados, porque eso significará que esas plegarias por Nicaragua en verdad quedarán incumplidas.Los nicaragüense sabemos que en estas elecciones del 2011,se presenta el reto de destronar las pretenciones de reelección inconstitucional que ortega pretende obtener ya sea a la fuerza o ilegalmente."

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